Cerebro Vs. corazón

|



Se escuchan muchas teorías sobre el amor, el enamoramiento y la forma de manejarse acertadamente en los asuntos del corazón. Gastamos mucho tiempo en debates, análisis y dando o recibiendo opiniones, la mayor parte de las cuales rara vez funcionan porque... ¿qué esperamos conseguir? ¿un acierto? ¿Y qué consideramos 'acertado'? ¿Evitar la frustración? ¿Colmar nuestras expectativas?

Nada hay menos predecible que la forma de gestionar los sentimientos y mucho menos si se trata de encajar emociones de personas diferentes. Un ser humano es totalmente caótico y si lo elevas al cuadrado (siendo dos en una relación...), obtener cualquier certeza es casi una lotería.

Creer que usando experiencias anteriores podremos tener el camino trillado creo que es otra creencia falsa. ¿Es que se parecen dos personas entre sí, dos situaciones, tres, cuatro? Para sacar conclusiones de una relación estable debemos contar un bagaje que nos permita extrapolar situaciones; para que ese bagaje sea de peso debemos tener más de una experiencia de este nivel, y una relación estable conlleva cierta duración, por lo que... ¿Llegar a conclusiones cerradas a los veinte, treinta años? ¿Cuántas relaciones estables duraderas podemos acumular a esta edad? ¿Tres, cuatro? ¿Con tres o cuatro experiencias estamos en disposición de extraer certezas de algo tan escurridizo como el género humano? ¿Algo tan impredecible como una persona en un estado emocional tan alterado como es el enamoramiento, atracción o deseo? Ni siquiera las ciencias sociales consiguen acertar en análisis y prospectiva sobre el comportamiento humano medido en laboratorio. ¿Vamos a gobernar nosotros el caos partiendo de un punto de partida nada objetivo y en condiciones de análisis totalmente alteradas?

Mi escasa experiencia me dice que nos engañamos cuando queremos gobernar con la razón asuntos que conciernen a otra víscera. El amor, la atracción, el deseo o el enamoramiento son situaciones incontrolables y deberíamos entrar en este juego sabiendo que partimos de esa falta de certezas. Sería más honesto con nosotros mismos.

Cuando oigo frases rotundas como: "mi intuición me dice..."  o "solo por dudar ya sé que no es la persona adecuada...",  pienso en la cantidad de situaciones que los dueños de estos teoremas van a perderse solo por seguir el camino aparentemente seguro de la autoprotección. Se engañan, porque parten de un origen equivocado: ¡¿Certezas?! ¡¿En las emociones?! Si nos hemos criado a la sombra de los cuentos de hadas y pensamos que la persona adecuada nos provocará un vuelco en el corazón que nos hará saber con exactitud lo que queremos, es que no entendemos nada de la experiencia afectiva. Cuántas dudas hay al comienzo... Cuántos quebraderos de cabeza... Cuántas falsas impresiones... 

Yo me lo explico de un modo sencillo: enamorarse es un sentimiento incotrolable que no se gestiona con el cerebro. Con el miedo pasa lo mismo. Ambos sentimientos surgen del mismo lugar ajeno al autocontrol. Y se mezclarán. Y nos confundirán. 

Si pretendemos gobernar el enamoramiento, deberíamos también gobernar los miedos. La intuición no siempre va a ser un indicador de acierto porque la intuición muchas veces surge de una inercia. La intuición es ese punto en el que nos sentimos cómodos con algo. Algo 'encaja'. Es perfecto sentir esa intuición como faro para ciertos momentos de despiste. Pero ojo con creer que la intuición es un sexto sentido infalible. Especialmente cuando nos movemos en arenas movedizas... ¿Sentimos enamoramiento, miedo, atracción o rechazo? La comodidad disfrazada de intuición nos llevará a hacer las mismas cosas de siempre. Produce tranquilidad. Sabemos en qué terreno pisamos y nos quedamos serenos, en nuestra zona de confort.

¿Es eso acertar? Si se trata de evitar emociones negativas como la frustración, el dolor o la angustia que produce una apuesta ciega como es enamorarse, sí, claro, si tiendes a lo conocido, obtendrás resultados conocidos. Si optas por el confort, no te equivocarás. Al menos tendrás una vida relajada. Si eso es lo que buscas.

Pero si eres de los que quiere notar el corazón botar, la alegría puntual y brevísima de un amor incipiente... el miedo de no ser correspondido, de habituarte a alguien, de poderlo perder, de poder tener que vivir un desamor... Si eres de las personas que no confunden felicidad con quietud, entonces tu intuición te fallará muchas veces y le darás la espalda... Y vivirás momentos de duda enormes. Y a veces seguirás adelante a pesar de las dudas, solo por la curiosidad de saber qué hay al otro lado. Y descubrirás que las certezas solo se reemplazan con otras cuando dejas que la duda exista. Y la exploras, y te retas a ti mismo.

Como dijo aquél... ¿a qué vinimos aquí, a vivir o a durar?

Pues eso, al César lo que es del César y no queramos que el corazón hable el idioma del cerebro. Las relaciones no empiezan siendo asunto del órgano de arriba, sino de un impulso. Antes de cultivar una relación simplemente nos enamoramos. Y un enamoramiento sin duda es como un café descafeinado.  Y si no quieres dudar, no te vas a enamorar. Y si no quieres equivocarte, tampoco te vas a permitir caer en el enamoramiento. Así que no esperes fuegos artificiales como indicador de tu estado si estás construyendo barricadas.

Por lo que a mí respecta, yo estoy dispuesta a seguir equivocándome y dudando. La vida me da lecciones continuamente para que no tenga mucha fe en mis certezas. Gracias a ello las certezas que tengo hoy no se parecen a las que tenía hace cinco años. Y me alegro. Y espero seguir renovándolas, al igual que mi intuición, de la que me fío poco porque la duda, la chispa y la curiosidad son más listas que ella. Están más vivas y no conocen la palabra miedo.

Sufriré más, lo supongo. Pero me llevaré muchos momentos inolvidables por los que merecerá la pena haber pagado el precio de la inseguridad y las dudas.

7 comentarios:

Cristina dijo...

Estar viva es eso
¿noo?
Un beso
Chula entrada para pensar despacito....

A qué huele mi cocina ... dijo...

Muchas gracias por tu visita y por tu comentario. Me alegro de conocerte. Bss

desde my ventana dijo...

Un abrazo y mil gracias por tu visita.

Cecilia

Caótica dijo...

No estoy segura de entender bien el post, del mismo modo que tampoco estoy segura de qué entiendes por intuición.

Una frase que empiece por "mi intuición me dice..." nunca la interpretaría como una frase rotunda o certera.

Caótica dijo...

Ahora que releo tu post un poco más detenidamente, me doy cuenta de que hay muchas frases que no entiendo muy bien. No entiendo qué es lo que quieres decir con ellas, ni entiendo a dónde quieres llegar.

Cuando dices: “Cuántas dudas hay al comienzo... Cuántos quebraderos de cabeza... Cuántas falsas impresiones...”, ¿Estás insinuando que si una relación comienza sin demasiadas dudas, sin demasiados quebraderos de cabeza y sin demasiadas falsas impresiones, no hay enamoramiento y deseo?

¿Qué quiere decir que “la intuición muchas veces surge de una inercia”?

En cuanto a que “la intuición es ese punto en el que nos sentimos cómodos con algo” estoy rotundamente en desacuerdo con esa afirmación. Argumento mi desacuerdo aludiendo en primer lugar a la R.A.E que define intuición como: “Facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento" y también como la “Percepción íntima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene.” La intuición no tiene nada que ver con la incomodidad, y tiene más que ver con unas sensaciones y unas percepciones más cercanas a lo emocional que a lo racional. La intuición puede ser que nos sentimos cómodos con algo, pero también que nos sentimos incómodos con algo. Puede ser que sentimos que algo cuadra, como que sentimos que algo no cuadra.

Luego la Wikipedia dice lo siguiente de la intuición:

“La intuición es un concepto básico de la Teoría del conocimiento y aplicado en la epistemología que se describe como aquel conocimiento que es directo e inmediato, sin intervención de la deducción o del razonamiento, siendo habitualmente considerado como evidente (…) Según algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o, incluso, verbalizarse. El individuo puede relacionar ese conocimiento o información con experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar por qué llega a una determinada conclusión o decisión. Las intuiciones suelen presentarse más frecuentemente como reacciones emotivas repentinas a determinados sucesos, percepciones o sensaciones que como pensamientos abstractos elaborados y muy relacionados con las creencias e ideologías.” Precisamente es esto lo que yo he entendido siempre por intuición. Es por eso que no he llegado a entender en qué línea de opinión has escrito este post, porque, si bien en unas partes pareces defender como opción equivocada poner mucha cabeza (razonamiento) en los asuntos emocionales y afectivos, cuando mencionas la intuición pareces defender justo lo contrario… y al final, me quedo con la sensación de no haberme enterado de nada.

Por último, quisiera apuntar que me parece tan absurdo confundir felicidad con quietud, como confundir felicidad con inquietud. Creo que todos sabemos cuando estamos siendo felices.

Miss Thirty dijo...

caótica: creo que no he debido explicarme bien si no se entiende bien mi exposición. Trato de corregirlo o matizarlo:

¿A dónde quiero llegar con el post? a ninguna parte. Solo cuestionar una postura que no comparto: la de intentar aplicar la razón para gobernar temas de sentimientos. Por tanto, en ningún momento contrapongo una teoría a otra, es decir, no digo que la intuición no funcione o no haya que hacerla caso, digo que 'ojo', no siempre la intuición funciona porque no siempre sabemos identificarla. Yo, al menos, no. A veces he tenido una intuición sobre algo que simplemente era inercia... Hay un tipo de personas que funcionamos así. Y solo he querido manifestar que existimos y que a nosotros la intuición no nos sirve de brújula el 100% de las veces. Nada más. A quien le funcione la intuición, genial. NO pretendo definir qué es la intuición. Simplemente exponer que no es algo que se manifieste con tanta claridad como para saber si es eso lo que estás sintiendo. Por tanto, la RAE hace bien en su definición, yo solo planteo que cuando digo 'me ha dado un pálpito' de algo, no siempre es un sexto sentido que me orienta, a veces son mis miedos, mis inercias y mi forma habitual de pensar que me lleva al lugar 'de siempre'. Y quería dejar constancia de que esta situación se da. NO sé si le ocurre a alguien más, a mí sí. Y ese es el sentido del blog,exponer mi punto de vista. Pero no hago ciencia. No soy quien.

En cuanto confundir felciidad con quietud y darle la vuelta para afirmar lo contrario... es la misma situación. Yo he dicho que 'NO SIEMPRE'. Eso no quiere decir que afirme lo contrario. solo que a veces no ocurre. y que la felicidad puede TAMBIÉN surgir en medio de dudas.

Intento desmontar teorías o la fe completa en la razón para intentar entender la atracción, el amor o el enamoramiento. simplemente dejar la puerta abierta a ideas o sistemas que no siempre responden a una pauta racional. Esa era mi idea y me surgió a raiz de escuchar a unos amigos darse consejos sobre relaciones: uno le decía a otro que el hecho de dudar sobre su relación ya era síntoma de que no iba a funcionar. Y me pareció tan radical, tan rotundo que quise romper una lanza en favor de lo incierto y lo dificil de gestionar con la lógica. A mí, al menos, el amor y el enamoramiento no me surge de una reflexión lógica. Pero, insisto, es mi experiencia y mi punto de vista. A lo mejor no es compartido, pero espero que ahora quede un poquito mejor explicado.

mil gracias por comentar.
abrazos

mentalhesitation dijo...

Eterno dilema...razón versus corazón....siempre digo lo mismo..."haz lo que creas que debes hacer"...lo que tenga que pasar ..pasará.
Besos, gracias por pasarte por mi blog!

Publicar un comentario